Por Andrei Vrincianu
Un amigo mío me prestó un antiguo disco duro de 40 MB -- realmente antigua la cosa, que pesaba cerca de un cuarto de kilo (media libra), verdaderamente voluminosa --como yo necesitaba traer algunos archivos a casa del colegio. La "carga" fue excelente (lenta pero excelente). La "descarga", por otra parte, no fue tan fácil... Bueno, Ustedes conocen el procedimiento común, se agarra un IDE y un cable eléctrico, se empuja los conectadores en las ranuras firmemente y luego...se prende al Sr. Spock :).
Bueno, no exactamente. Cuando "con cuidado" inserté el cable eléctrico, uno de los conectadores a la placa del disco duro se rompió. "¡Qué demonios!", pensé, con esos cachivaches uno debería de esperar que pasara tal cosa. Después de hacer la soldadura necesaria, lo volví a conectar todo, prendí la computadora y tomé asiento, esperando la aparición del mensaje "Pulse SUPR para entrar en el setup". En realidad, lo primero que apareció no era el mensaje sino humo. No procedía del conectador sino de uno de los resistores de la placa del disco duro, que se había calentado tan gravemente que en realidad cayó. Él había tenido suficiente tiempo para hacerlo porque yo primeramente no habiá visto el humo y reaccioné sólo al sonido del resistor que estaba golpeando contra la caja de metal. Afortunadamente, nada más quedó frito.
Aquélla ha sido la última vez que he tocado un soldador.
La moraleja de la historia:
Andrei Vrincianu,
Rumania
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Mike Orr